26.03.2025
Imagine que visita a un médico por un problema de salud. No esperaría que el médico le prescribiera un tratamiento sin antes realizar un examen exhaustivo, realizar pruebas y comprender la causa subyacente de sus síntomas, ¿verdad? El mismo principio se aplica a la transformación empresarial. Al igual que un médico diagnostica a un paciente, las empresas deben diagnosticar la situación y las necesidades de su negocio antes de embarcarse en la transformación digital o empresarial. Saltarse este paso crucial puede conducir a esfuerzos equivocados y resultados decepcionantes.
Un informe de McKinsey muestra que el 70% de los proyectos de transformación digital no logra los resultados previstos. Una de las principales razones es que muchas organizaciones se lanzan directamente a implantar nuevas tecnologías sin una comprensión clara de los problemas reales que necesitan resolver. Al igual que el diagnóstico erróneo de un médico puede conducir a un tratamiento ineficaz, un diagnóstico empresarial defectuoso puede conducir a inversiones en tecnología que no abordan los retos principales, lo que supone una pérdida de tiempo, dinero y recursos.
Los consultores empresariales, al igual que los médicos, deben adoptar una visión holística de la empresa antes de prescribir soluciones. Esto significa evaluar los procesos internos, las necesidades de los clientes, las condiciones del mercado y el panorama competitivo. Según Gartner, el 60% de las empresas que fracasan en sus esfuerzos de transformación lo hacen porque no alinearon sus estrategias digitales con sus necesidades básicas. Esta falta de alineación es similar a la de un médico que prescribe medicamentos sin comprender plenamente el estado de un paciente: ambos pueden conducir a resultados ineficaces.
Además, un estudio de Harvard Business Review muestra que las empresas que alinean sus esfuerzos de transformación con necesidades empresariales bien diagnosticadas logran tasas de éxito hasta un 50% superiores. Al igual que en medicina, donde el diagnóstico correcto conduce a un plan de tratamiento más eficaz, un diagnóstico empresarial preciso garantiza que los esfuerzos de transformación se centren en las áreas que producirán el impacto más significativo.
En conclusión, los paralelismos entre un médico y un consultor empresarial son evidentes. Ambas profesiones se basan en diagnósticos cuidadosos para garantizar que las soluciones prescritas abordan los problemas subyacentes, no sólo los síntomas. Para las empresas, tomarse el tiempo necesario para diagnosticar con precisión su situación actual antes de lanzarse a la transformación es fundamental. Garantiza que los recursos se gastan de forma eficaz y que los esfuerzos de transformación se alinean con los objetivos a largo plazo de la empresa.
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Brasil
Ulisses Fernandes
Business Development Manager